Ya no hay gobierno de niños. Zapatero ya no está. El jovial mal que hizo le sobrevive. Y ahí vive el desaliento
«LE sucedió lo que suele a quienes juzgan sobre males combinados. Se imaginan que en la unión de dos o tres desdichas está su infortunio, y que no serían tan dignos de lástima si hubieran de vérselas con uno solo de esos males. Y experimentan lo contrario,...
Suscribete para leer la noticia completa:

