«HASTA los hombres sin linaje, que antaño debían a su mérito personal el haber superado a los de noble familia, llegan ya también al poder político y a los honores, más por vías de oscuro latrocinio que por medios honrados». Plebeyo por familia, Salustio deplora esa general pudrición: «¿Quién hay, en nuestros días, que no aspire a sobrepasar a sus antepasados,...
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