La mordida sindical es una pieza clave para entender por qué hubo tantos silencios con los ERE
JUAN y Cándido eran amigos. Durante ocho años, de 1986 a 1994, ambos coinciden en Sevilla. Allí comparten tertulias, reivindicaciones, protestas en la calle. Buenas comidas, charlas ante un apetecible fino, coincidencias en el ideario, arriba parias de la tierra, en...
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