La Iglesia ha de ser capaz de dar a su público potencial y al que ya le sigue unas mínimas comodidades
La Semana Santa y la elección del nuevo Papa son un buen momento para reflexionar sobre la capacidad de la Iglesia para comunicar. Y no hablo de tener un mensaje que su «clientela» potencial pueda comprar mejor, porque es evidente que hay otros discursos que...
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