A veces, la distancia propicia ver aún más de cerca la realidad de lo tuyo. Más atinadamente. Pasea uno por una ciudad estadounidense, lee la prensa americana y percibe cómo nuestra política, y el lenguaje de nuestros políticos, que a veces se nos contagia, es el altar de los lugares comunes. Y desde su atalaya cutreluxe hasta modifican la realidad de las cosas...
Leer la noticia completa en ABC.es:

