Su semblante, sus tímidos pero seguros gestos, sus pocas palabras, hasta el momento, nos muestran a un Papa despojado de toda pompa y ostentación, que practica el evangelio con sencillez, lo proclama y lo vive desde el más puro servicio, cercano al pueblo de Dios, fiel a la palabra de Jesús cuando nos dice: «No he venido a ser servido, sino a servir». El Papa...
Suscribete para leer la noticia completa:

