La vida política española se ha vuelto rehén de su pasado y vive pendiente de una cuerda de sospechosos habituales
TENÍA razón Rubalcaba con lo del ataque de sinceridad: así no se puede gobernar. Ni en Madrid, ni en Andalucía, ni en Cataluña, ni… En uno de los momentos más dramáticos de su Historia, la democracia española vive pendiente de que a un puñado de ladrones,...
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