Mis obligaciones laborales no me permiten ir al teatro todo lo que yo quisiera, qué pena. Siempre me han atraído más los personajes en escena que en la gran pantalla. Por lo tanto, voy poco, pero lo vivo intensamente. Hace unos días tuve ocasión de asistir a la representación de «Ceniza. Quién no tiene un miserable en su vida», de José Pascual Abellán, escenificada...
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