HA tenido que ser en Andalucía, donde predijo la aparición de miles de Picassos y de Garcías Lorcas cuando aún era el bisoño candidato que engañaba al personal con su sonrisa de diseño. Ha regresado Zapatero del limbo donde vivía, y se lo ha agradecido a sus colegas del PSOE andaluz. «Hoy me invitáis a salir del silencio». Un silencio ondulado, como escribió...

