AHORA lo entiendo. La clave del desafío del nacionalismo catalán no está en Macià ni en Companys ni en Casanova. Está en Chávez y en Maduro. Está en ese inventillo cutrepolítico bautizado con el nombre de «bolivarismo» que consiste en burlar la legalidad constitucional y en querer vestir a la vez de constitucional y legal dicha burla, con una verborrea mareante...

