La China de Occidente no es más que fantasía. Saberlo nada cambia: una leyenda es siempre más grata que un seco análisis
CONSERVO dos curiosas ediciones del Libro Rojo de Mao. La primera en español, del año 1966; también, una monadita del año 1968 en chino, de formato algo menor y portada deliciosamente kitsch, con retrato juvenil de Mao en el centro de su mítica...

