Fue torturado durante 29 días por los nazis, pero tuvo suerte: no quedaron signos en su cuerpo
Entre tantas loas mortuorias a Stéphane Hessel, sus entusiastas aduladores han querido borrar relevantes detalles de la vida del «progre» de salón que fue, durante casi toda su vida, epítome del sistema. La legitimidad rebelde de Hessel se funda en su escape de los...

