Non so se il riso o la pietà prevale… Pero no es Silvio Berlusconi hombre al cual el sentido del ridículo constriña. Ni siquiera preocupe demasiado. La ley, tampoco. Es demasiado rico para eso. Y demasiado poderoso. Todavía. De no darse tal conjunción, estaría en la cárcel. Berlusconi es, por el contrario, candidato presidencial de nuevo. No va a ganar. Pero...

