Una Anna Magnani sin Vittorio de Sica. Qué cruz la de tus tablas, Marifé, cuánto drama al cantar ese verso del repeluco hondo
TIENE un crespón de luto la radio de cretona. La voz de aquellas tardes por siempre se ha callado. Ya no canta la alondra que anidó en su garganta en albores de sueños, ni a la noche se queja como un amante en vela la calandria que entierra...

