Pese a todo no descalifiqué totalmente al abogado que había empezado a parecerme atrabiliario
EL sol entraba a raudales por la cristalera del bar Milford en la calle Juan Bravo de Madrid. Eran las 11.00. Jorge Trías Sagnier me había citado para intentar convencerme de que aceptara una invitación del Gobierno de Teordoro Obiang Nguema para visitar Guinea Ecuatorial....

