La frase se ha repetido bastante en estos días, y es ni más ni menos que la verdad: cuando la izquierda pierde en las urnas, se pone inmediatamente a utilizar la calle como arma para volver al poder. Por eso nos parece que en estos días estamos volviendo a ver la misma triste película de la que montaron en el sangriento 11-M, cuando los trenes de Atocha. Vuelvo...

