Un buen día, los ciudadanos despertamos arruinados. ¿Los ciudadanos? No todos
LOS que en 1794 escucharon a Robespierre proclamar la seca alternativa «o corrupción o terror», no vieron en aquello una locura homicida. Sí una evidencia homicida. A la cual se podían poner matices: con demasiada frecuencia entre 1792 y 1794, corrupción y terror se amalgamaron hasta...

