Son argumentos exculpatorios tan endebles e irrisorios que no se le ocurrirían ni al que asó la manteca
EN el argot taurino y teatral se llamaba «sobrecogedores» a los críticos venales que, a cambio de un sobrecico bien repleto de billetes, cantaban las loas del torero o actor de moda. Ahora nos enteramos que el que fuera tesorero o garduña del Partido Popular,...

