«La paradoja cristiana se confirma con especial plasticidad en esa primera gran epifanía del Dios oculto ante el mundo que es el nacimiento de Jesús. Esperaban la aparición de Dios conforme a su noción humana de lo divino: pompa y majestad, intimidante grandeza, infinito poderío. En lugar de ello, un recién nacido, incapaz, pobre, indefenso, expuesto, vulner...
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