«Hubo un tiempo en que las frutas estaban asociadas al calendario, y eran colaboradoras necesarias, una brújula que te marcaba las estaciones y donde la abundancia de higos hacía presagiar que, relativamente pronto, habría que volver al colegio. La globalización y los invernaderos han roto los cánones del calendario y en febrero puedes tomar uvas de Chile, y...
Suscribete para leer la noticia completa:

