«En el barrio de Santa Cruz todavía quedan espacios íntimos, como la Plaza de Santa Marta, a un paso de la Catedral; o la calle del Aire, tan angosta, según Pedro Salinas, que basta extender los brazos para tocar la pintura rosa de la casa de la derecha y la cal de la pared de enfrente... Canturreo la historia de una joven, de carita morena, que hace soñar a...
Suscribete para leer la noticia completa:

