«Tan despistado, tan ignorante, tan inocente, pues, no es nuestro expresidente como tiene fama y aparece en sus memorias. Su último problema ni siquiera es que sigue instalado en el autoengaño y en una concepción falsa de su país, del mundo y del momento en que le tocó gobernar. Su último problema –que terminó siendo el nuestro– fue, y sigue siendo, confundir...
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