«La historia espiritual de Occidente es el conflicto entre la noción bíblica y la filosófica de la vida buena. Este es también el secreto de la vitalidad de nuestra civilización. No existe ninguna razón por la que tenga que extinguirse. Es posible vivir sumidos en este conflicto. Nadie puede ser, a la vez, filósofo y teólogo, ni elaborar una síntesis entre filosofía...
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