«Si la política es el arte de lo posible, hay que reconocer que Andreotti fue un gran artista y alguien de una inteligencia desmesurada. Pero ni una cosa ni otra son motivo de deslumbramiento: la bondad de las cosas no está en las cosas mismas sino en su uso y destino. Y a la figura de Andreotti le acompañaba una sombra surgida de otra parte de La Divina Comedia:...
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