A bastantes españoles el mensaje navideño del nuevo Rey les ha sabido a poco. Como si esperasen que arremetiera contra su hermana y su cuñado sin rodeos. Sospecho que, de haberlo hecho, dirían que los había utilizado para afianzar su reinado. Así somos los españoles, una condena general de la corrupción, eso sí, contundente, y decir que no existe trato de favor...
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