A un carnero como el que ayer debutó con la Legión, con todas sus limitaciones, se le puede adiestrar para que desfile en línea recta y de uniforme. Su destino final y gastronómico era un tajín de cordero, acompañado de un buen puñado de dátiles, pero su función es hoy la de seguir el paso ligero de quienes defienden los valores de la democracia en las zonas...
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