Dejaron atrás su tierra, calcinada por la violencia, en el Cuerno de África. Cruzaron desiertos y mares y un día recalaron en Lampedusa o en Sicilia, tras una agonía que constituye una verdadera epopeya de nuestro tiempo. Son sólo diecinueve, la avanzadilla de otros muchos que emprenderán un nuevo trayecto de su historia, más benévolo y esperanzado, pero no exento...
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