Dicen que cuando atardece se le ve con un candil por la umbría de los pasillos del Palau de la Generalitat, buscando algo de luz tras la noche triste del 27-S. La imagen parece salida de la película «Los otros», salvando todas las distancias, y le dibuja como un alma en pena, lacerado y doliente tras la costalada del domingo, como fuera de la realidad porque...
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