Raspando de aquí y allá, pasando el cepillo por los bundesministerien, Wolfgang Schäuble –el de la silla de ruedas, el demonio en persona, según la izquierda de pancarta y pandereta– ha improvisado una partida que llegará a los 8.500 millones de euros en 2016 y con el que Alemania impartirá cursos de idiomas y capacitación profesional y, en función de su edad,...
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