Pese a todo ese ímpetu espiritual que, según se proclama, sostiene a la causa independentista y que recluta a una legión de partidarios impulsados solo por el sentimiento, es curioso que al final la primera obra de la Cataluña «libre e independiente» tenga que ver con el dinero. Prosaico, sí, pero cierto. Así se revelaba ayer en estas páginas, aludiendo a documentos...
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