Como el miedo es libre, también deben serlo la valentía, el arrojo, las agallas y todas las expresiones asociadas al valor del ser humano ante el peligro. Aparecen y desaparecen sin saber por qué. El episodio del Thalys Ámsterdam-París nos deja claro al menos dos tipologías de personas ante un riesgo extremo, de esos que encogen el corazón y engollipan el gaznate...
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