«Tú, oh Dios, creído autor de esta obra. Tú, oh Cristo, borra los pecados a todos los que aquí oren». Así arranca la inscripción en latín que hermosea el dintel del oratorio de San Miguel, una diminuta joya mozárabe que San Rosendo mandó construir en el siglo X. Mil cien años después de aquello, Rajoy visitó ayer ese monumento, anejo al imponente monasterio de...
Suscribete para leer la noticia completa:

