La lectura superficial del Evangelio que predica el Papa Francisco lo ha llevado a ocupar la portada del «Rolling Stone» norteamericano, a tener a Cristina Fernández cada dos por tres en el Vaticano, a ser aplaudido por Pablo Iglesias en Estrasburgo, como Tsipras, o a recibir regalos tan siniestros como el ready made que le entregó como obsequio Evo Morales....
Suscribete para leer la noticia completa:

