Justo antes de que Alexis Tsipras se liara la manta a la cabeza, el primer problema de Europa era una inmigración que no solo era incapaz de absorber, sino de repartir de manera equilibrada, caritativa y sensata entre sus fértiles y desarrolladas regiones. El último informe de la Organización Internacional para las Migraciones, fechado a comienzos del pasado...
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