Pongamos el mundo del revés. Imagine que de la noche a la mañana Mariano Rajoy ordenase que una treintena de geos del tamaño de un armario empotrado entrasen en Cibeles y sacaran de allí detenida, y a empellones, a Manuela Carmena, a la sazón alcaldesa de la primera ciudad del país, para conducirla a una prisión militar donde llevara meses a la sombra Pedro Sánchez,...
Suscribete para leer la noticia completa:

