La convocatoria de un referéndum para el domingo que viene era el último as que llevaba cosido a la manga quien ha ejercido como truhán en todas y cada una de las negociaciones con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Se trataba de esconder otra vez la bolita en el cubilete, esperando que el resto volviera a mirar para otro lado. Siete días más...
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