Al paso que va, en el partido de Duran Lleida no va a quedar nadie, ni para pagar los recibos ni las deudas cuando se pongan en fila los acreedores, que son muchos, en un partido que ha tenido más de un problema con su propio sistema de financiación y la Justicia. Lo que queda de Unión Democrática de Cataluña está enfrentado con la otra mitad partidaria de subirse...
Suscribete para leer la noticia completa:

