Hay quienes –sin recato, desinhibidos adoradores y propagandistas del odio– consideran que la defensa de los derechos civiles consiste en entrar en una humilde capilla universitaria e insultar a los creyentes que rezan a su Dios. Son los mismos que pretenden asaltar el cielo y por el camino presentan a sus diablesas como heroínas de la lucha por la libertad,...
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