En el puerto de la localidad italiana de Ventimiglia, a solo cuarenta kilómetros de Niza, coinciden quienes veranean en embarcaciones de recreo y los africanos que, amontonados, llegaron en patera, apostados en el puerto y pendientes de las decisiones que adopten los socios de la Unión Europea en Bruselas. La foto que ilustra estas líneas es toda una metáfora...
Suscribete para leer la noticia completa:

