No es la primera vez que la saca, la desdobla y la airea. David Cameron lleva en el bolsillo una fotocopia de la nota que dejó en su despacho el secretario del Tesoro de Gordon Brown, donde en 2010, tras el correspondiente relevo de Gobierno, la encontró su sucesor. «Estimado secretario, me temo que no hay dinero. Saludos cordiales y buena suerte». Los laboristas...
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