De medio luto, combinando con corrección y conocimiento los dos polos, blanco y negro, de una gama cromática que estira y maneja como casi nadie, Isabel II presidió ayer el homenaje a los caídos de la batalla de los Dardanelos, en la que hace ahora un siglo murieron más de 130.000 soldados aliados. Disecadas en un hermoso poema canadiense y asimiladas por los...
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