«Nos vemos frente a un acto de destrucción que nos aturde», reconoció ayer el presidente alemán, Joachim Gauck, durante el funeral ecuménico por las víctimas del avión de Germanwings, oficiado en la imponente catedral de Colonia. Y como añadió después en un discurso, bien distinto de los habituales entre los políticos de hoy, hemos de aceptar que no existe seguridad...
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