A partir del extenso y bien documentado historial dietético de los dirigentes de la UGT, gente de morro fino y buen saque, no queda más remedio que aceptar como gastos sindicales –de representación o simple mantenimiento, servidumbres del aparato digestivo– los pagos en restaurantes que Rafael Eduardo Torres Posada realizó con su tarjeta de Caja Madrid. No hay...
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