Pese a su formación académica francesa, el president Mas se nos acaba de revelar como el último discípulo vivo del obispo Berkeley, aquel alambicado clérigo irlandés que ocupó su existencia tratando de demostrar que la realidad no existe. Alucinatoria cosmovisión, la del prelado Berkeley, que el gran Samuel Johnson refutó en su día por el sencillo método de dar...
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