Las ciudades romanas tenían calles y aceras. Su sistema de alcantarillado tenía poco que envidiar a los actuales. Tampoco el de calefacción. Los vestigios arqueológicos y literarios apuntan a que su arquitectura y tecnología eran tan avanzadas que hasta es posible que tuvieran monomandos para regular el agua caliente y fría en las viviendas.
Los romanos de hace...
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