Como arzobispo de Múnich, Benedicto XVI visitó Auschwitz con cierta frecuencia, pero fue en mayo de 2007, metido a Papa, cuando pronunció un clamor inspirado en el libro de los Salmos y que aún conmueve. «¿Dónde estaba Dios –dijo– en esos días? ¿Por qué permaneció callado?». Benedicto XVI, que sabe latín, dejó sus preguntas en el aire, pero conocía bien las respuestas:...
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