No faltaron los elefantes en la espectacular recepción ofrecida al Papa en el aeropuerto de Colombo, donde arrancó su visita apostólica al país del Índico. Sobrecogido por la masiva manifestación de cariño de los cingaleses, entre los que la fe cristiana es minoritaria, y sofocado por el intenso calor, el Santo Padre suspendió ayer su agenda vespertina para retirarse...
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