Faltaba menos de media hora para que terminase el año y la multitud congregada en una fiesta junto al río Huangpu, en Shanghái, estallase de alegría celebrando el nuevo año. Pero en cuestión de minutos, la risa se tornó en llanto y la fiesta en tragedia después de que una rápida estampida convirtiese el lugar –abarrotado por decenas de miles de personas, en su...
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