El niño Rubén Menéndez, de 10 años, fue el encargado de recorrer las calles de Burgos ataviado con un traje de obispo y a lomos de un caballo blanco ataviado con un traje de obispo. Una tradición que se remonta al siglo XV y que permite que un menor tome el mando con motivo de la festividad de los Santos Inocentes, y exprese lo que más preocupa a los niños de...
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