Teníamos aprendido que con una docena de uvas, parejas y sincronizadas, se nos daba bien el año entrante, pero algunos llevan más de cuatro racimos encima y la cosa no se endereza. El miércoles por la noche, con la digestión a medio hacer, otra dosis de confianza en una fruta cuyas presuntas propiedades, sobrevaloradas por la necesidad de abstraerse y el negocio...
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